Masaje Shiatsu Zen

Shiatsu es un masaje de origen japonés en donde se aplica presión localizada en puntos específicos del cuerpo, con el fin de aliviar el dolor, regular las funciones del cuerpo, y promover la salud.

 

El shiatsu está basado en los conceptos generales de la medicina tradicional china. Siendo el primero que tenemos una energía vital (chi o ki) que al interrumpirse o desequilibrarse, crea enfermedad. Al corregir el flujo de dicha energía, el cuerpo puede nuevamente retornar a un equilibrio y sanarse. Y el segundo concepto es que el cuerpo tiene la capacidad de sanarse naturalmente y el practicante de shiatsu es sólo un asistente en el proceso de recuperación. 

 

Para que la sanación suceda, el practicante desbloquea la energía siguiendo los canales naturales del ki en el cuerpo – llamados meridianos – los cuales tienen puntos específicos en su camino que activan y despejan cualquier bloqueo energético. De esta manera, un terapeuta de Shiatsu ejerce presión de manera continua y rítmica a lo largo de cada uno de los meridianos, o en puntos específicos (de acuerdo a la dolencia del paciente). Cada uno de estos puntos controla una o más partes del cuerpo, de manera que cuando se estimula por presión la energía acumulada o bloqueada en este punto, ésta se dispersa, haciendo que el órgano que se quiere afectar vuelva a su equilibrio y empiece la sanación.

 

En muchas ocasiones también se recibe Shiatsu como método de prevención y para mantener el cuerpo con un nivel de energía óptimo. 

 

La idea no es concentrarse sólo en un síntoma, sino tratar al individuo completo. Al restaurar el flujo natural de energía (ki) en el cuerpo, éste será capaz de sanarse a sí mismo a nivel mental, emocional y físico. 

 

Una de las ventajas del Shiatsu es que puede ser recibido por personas de todas las edades, incluyendo mujeres embarazadas, personas con problemas crónicos y después de operaciones e intervenciones médicas.

 

Sin embargo, se aconseja precaución en casos donde haya heridas abiertas o enfermedades contagiosas e infecciosas. Siempre se sugiere consultar con el médico encargado del tratamiento, ya que el Shiatsu no reemplaza el cuidado convencional sino que se usa como complemento de él o para prevenir enfermedad. 


En una sesión de Shiatsu, la persona se acomoda con ropa en un futón de algodón en el suelo. Se utilizan sobre todo los dedos de la mano para ejercer presión (sobre todo el pulgar) y la palma pero también se utilizan codos, antebrazos y rodillas. Durante la sesión de Shiatsu se incluye la manipulación de las extremidades, rotaciones y estiramientos

 

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