Yoga Hormonal

 

El yoga hormonal además de influir positivamente sobre el nivel hormonal, alivia los síntomas que acompañan los desarreglos hormonales.

 

Las posturas practicadas con regularidad ayudan a mantener el peso ideal, a disminuir los cólicos menstruales, a mejorar el ánimo, a acelerar las curaciones de miomas, quistes, prevenir cáncer de mama, etc...

 

 

La brasileña Dinah Rodrígues (www.dinahrodrigues.com.br) desarrolló en los años 90 una serie de ejercicios de yoga terapia hormonal a partir de diferentes tradiciones de yoga, como hatha yoga, kundalini yoga, yoga nidra y yoga energético tibetano.

 

Un estudio científico para verificar los efectos del yoga hormonal demostró que la concentración hormonal de las personas que participaron en el ensayo ascendió un 254% en cuatro meses: disminuyeron los sofocos, desparecieron las depresiones y el mal humor y se aliviaron otros síntomas (dolores articulares, insomnio,...).

 

Dirigido a mujeres:

- a partir de 35 años, es decir cuando baja la producción hormonal,
- a las jóvenes que tienen dolores menstruales y quieren tener una menstruación sin dolor,
- que tienen ovarios poliquísticos,
- que tienen dificultad para quedarse embarazadas,
- que quieren prepararse para la menopausia o han sido diagnosticadas con menopausia precoz
- que quieren tener conciencia de sus ciclos de mujer, con una perspectiva y experiencia positiva de ellos.

 

Beneficioso en caso de dolores articulares, problemas circulatorios, hipotiroidismo, osteoporosis.

 

No se aconseja hacer yoga hormonal a mujeres con cáncer de pecho, miomas grandes (los pequeños tienden a desaparecer), hipertiroidismo y endometriosis grave (debido a la estimulación del nivel de estrógenos y función de la tiroides).

 

Lo que toda mujer debe saber sobre la función suprarrenal:

Las glándulas suprarrenales nos proporcionan un apoyo hormonal esencial, que todas necesitamos para llevar a cabo nuestras actividades cotidianas con energía, entusiasmo y eficiencia. Si estas glándulas están agotadas debido a una excesiva producción de las hormonas del estrés, adrenalina y cortisol, hay más probabilidades de sufrir de cansancio y síntomas premenopáusicos. Los signos que nos indican que las glándulas surprarrenales podrían necesitar atención son los siguientes: al despertar, la mujer tiene una sensación de aturdimiento y mucha dificultad para salir de la cama; no puede ponerse en marcha sin una primera tazo o dos de café; durante el día necesita tentempiés y cafeína para continuar sus actividades, sobre todo a última hora de la mañana o de la tarde. por la noche, aunque está agotada, tiene dificultad para conciliar el sueño, y en la cabeza le dan vueltas y vueltas las preocupaciones del día; se pregunta adónde se ha ido su interés por la relación sexual. Si te sientes retratada en estos signos, quiere decir que tus glándulas suprarrenales podrían estar casi agotadas, aunque todos tus análisis médicos sean normales.

 

La disfunción suprarrenal también va acompañada por síntomas como dificultad para pensar con claridad, insomnio, hipoglucemia, infecciones recurrentes, depresión, mala memoria, dolores de cabeza y ansias de comer dulces. pero una vez que se sabe que las glándulas suprarrenales necesitan descanso y recuperación hay muchas cosas que se pueden hacer para restablecerlas.

- Recargar las baterías con el poder de los pensamientos y emociones.

- Hacer una lista de las actividades y compromisos más importantes.

- Dormir lo suficiente.

- Darte permiso para aceptar cuidados y afecto.

- Respaldarte con buena nutrición (vitamina C es esencial para los vasos sanguíneos que irrigan las glándulas suprarrrenales).

- Yoga Hormonal, ejercicio...

- Exponerte a la luz del sol.

 

Testimonios de las mujeres que practican yoga hormonal:

 

"Me ha sentado muy bien ir al yoga hormonal, me ha dado calma, he sentido más energía, he estirado mis músculos y he activado mis hormonas, porque a los 4 meses, me quedé embarazada y llevaba ya un tiempo intentándolo.
   Me ha gustado mucho que sea en Sarriguren y me ha parecido perfecto todo lo que hemos hecho en clase y cómo la ha impartido Amaia. También me ha gustado que algún día lo combine con el Chi kung de la mujer."

V. A.

 

"Es un regalo para el cuerpo. Tengo dolores en la menstruación que, a veces, me incapacitan para realizar ninguna actividad. Con esta propuesta, de manera muy suave y progresiva, puedo decir que los dolores han disminuido.

La respiración, los movimientos, todo es un aprendizaje que al principio se me hizo raro, y ahora noto cómo lo he ido integrando. ¡¡Es una pasada!!

Es precioso cómo empiezan y terminan las sesiones." M. M. C.

 

"Después de años practicando yoga, ha sido un placer encontrar a Amaia y su yoga hormonal. Con todos los beneficios del yoga pero enfocado a un conocimiento femenino más profundo. Estoy feliz de haber sentido mi útero por primera vez y de reconocerme como mujer cíclica que soy. Gracias." I. O.