Emociones que me habitan

Las emociones sin duda nos mueven. Hacen que atravesemos océanos, que escalemos montañas, matemos, mintamos, paremos, corramos, comamos más, o nada...

 

Hay veces que conseguimos dominarlas y entenderlas y otras no.

 

La inteligencia emocional, aunque cada vez más presente, aún es una asignatura pendiente en los colegios, y en muchos hogares.

 

Las emociones vienen y van. En inglés emotion: e-motion: "e" de energy-energía y "motion" en acción. Es una energía que nos mueve. Y como bien dice el refrán chino: "que el pájaro de la tristeza (aquí puede ponerse cualquier emoción, sirve igualmente) se pose en tí, pero que no anide en tí."

 

No creo en emociones positivas ni negativas. Eso es enjuiciar una emoción. Cada una trae un mensaje especial. La dificultad radica en escuchar ese mensaje. Ir al cuerpo, parar y respirar, ayuda a esa escucha. Si además la emoción está relacionada con alguien (que ha hecho algo que nos duele, por ejemplo), podrá ser más fácil comunicarle lo que nos ha pasado, sin entrar en drama, ni culpar.

 

Comunicarnos con nuestras emociones y comunicárselas en primera persona del singular a las personas que nos rodean evitaría muchos conflictos internos y externos.

 

Aquí comparto algunas reflexiones sobre emociones que me habitan:

- La envidia

- La rabia

 

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